Permitir que tu pareja se enamore de ti.

Permitir que tu pareja se enamore de ti.

Lo más importante en una relación es «permitir». Me sentía muy, muy elevado con mi amante, y entonces me pregunté: ¿por qué? ¿Por qué estoy tan «elevado», por qué estoy tan enamorado? ¿Cuál podría ser la razón?

Entonces lo comprendí: él simplemente me lo permitía.

Me permitía cuidarlo, me permitía tocarlo, me permitía estar en su presencia, abrazarlo, reír con él. Y, por supuesto, yo también se lo permitía a él.

Durante mi meditación, de repente, lo comprendí: todo tiene que ver con lo que ocurre dentro de mí, todo tiene que ver con lo que ocurre en mi corazón. Ardía como un sol, y toda esta transformación era posible solo porque él me lo permitía. Me amaba tanto que me dejaba cuidarlo, permitiendo que mi proceso personal se expandiera.

Cuando permitimos que alguien nos ame, permitimos que su corazón se abra y se expanda. Cuanto más permitimos la intimidad, el contacto físico, más permitimos que tenga lugar la alquimia multidimensional. Si no nos rendimos, si creamos resistencia, entonces no permitimos que nuestra pareja viva su experiencia. Cada vez que rechazamos el amor de alguien, simplemente estamos deteniendo su proceso de iluminación. Puede ser platónico, ya que el verdadero amor no tiene nada que ver con el sexo. Además, puedes enamorarte de un amigo o enamorarte de alguien del mismo sexo o de otro distinto. No importa, ya que esta experiencia va mucho más allá de este mundo materialista. Esta experiencia tiene que ver con nuestra alma y con cómo evolucionamos como seres humanos.

Hay una paradoja, porque todo ocurre dentro de nosotros, pero hay un límite de expansión fuera. Este límite es hasta dónde mi pareja puede permitirme amarla. Si nadie te permite amar, ¿cómo puedes abrir tu corazón? Si nadie acepta tu amor, ¿cómo puedes expresar tu amor?

La verdadera pregunta es: ¿podemos reflejar el amor que nuestra pareja nos da? ¿Podemos permitirle ser el amor que es? ¿Sí o no? ¿Por qué? ¿Puedo permitir que exista el amor incondicional de mi pareja? Es hermoso, porque el amor es una danza entre dos seres que abren su corazón y crecen juntos.

Si se permiten los cuidados y el contacto físico, entonces se da paso a nuevas etapas profundas. Por supuesto, este proceso ardiente, también llamado «enamorarse”, es muy doloroso e incómodo, ya que disuelve el ego y la personalidad. Algo está literalmente “muriendo de amor” para que algo nuevo pueda nacer. “Algo” nos está literalmente matando.

Además hay otra paradoja: nuestro viejo “yo” debe morir si queremos que el nuevo ”yo” nazca; por eso “enamorarse” es un despertar.

Por supuesto, la mayoría de las veces, nuestro pequeño “yo”, nuestro Ego, se resiste y no quiere morir. Tiene tanto miedo al amor que hará cualquier cosa para detener el proceso, incluso destruir la relación. ¡Por eso hay tanto drama entre las parejas! La mayoría de las veces, los egos intentan matar la relación porque simplemente no quieren «morir de amor». Este proceso es un proceso de destrucción, este proceso está más allá de toda comprensión, más allá de la mente. Este proceso es el fin de tu mundo. Solo el corazón “sabe” que es bueno, que es la manera en que evolucionamos. Harán falta fe y valor si de verdad quieres permitir que el amor crezca y se expanda.

Cuanto más iluminado estás, cuanto menos identificado estás ya con el ego, más fácil es enamorarse. Es mucho más fácil enamorarse después de la iluminación, porque no tienes apego ni identificación. Cuando estás iluminado, estás dispuesto a morir, una y otra vez, porque sabes que en realidad no puedes morir, ya que nunca naciste. Es solo una nueva mutación, una nueva transformación, otra etapa. Igual que una gamba o un cangrejo cambia de caparazón, tú te transformas, no física sino energética y psicológicamente.

La mayor parte del proceso es un proceso «interior». Es el proceso interno de abrir tu corazón. Algo dentro de ti está mutando; empieza por el corazón y continúa por todo el cuerpo.

Sí, enamorarse y rendirse al amor es la clave de la iluminación.

Solo tenemos que ser lo bastante valientes para rendirnos al proceso y dejar que Dios se enamore a través de nosotros. Porque en realidad no somos nosotros quienes “nos enamoramos”: es Dios quien se enamora, a través de nosotros, de tu pareja, su creación divina. Por eso es tan poderoso. También podemos decir que Dios se enamora de sí mismo a través de nosotros. Cuando este amor poderoso vive a través de nosotros, cuando recibimos esta fuerza increíble y poderosa, nos transformamos.

El poder de este proceso va más allá de lo imaginable: cuanto más te resistas, más sufrirás. Cuanto más te rindas, más «morirás de amor». Sí, en ambos casos no es fácil, pero la paradoja es que es lo mejor que te puede pasar en esta vida.

Una de las soluciones para los principiantes es hacerlo lo más despacio posible y rendirse todo lo que se pueda. No siempre es fácil, ya que el verdadero amor es imposible de gestionar, de adaptar o de controlar. Puede ser muy salvaje, apasionado, inmenso y violento. El amor es la fuerza más poderosa del universo y lo gobierna el Todopoderoso, así que ni se te ocurra pensar que puedes controlar o decidir nada. Tú no eliges enamorarte. El amor te elige a ti. Dios te elige porque estás preparado. Lo único que puedes elegir es rendirte, dejar que sea, esperar, permitir que este amor se exprese. Cuanto más permitas que este amor se exprese, más aparecerá algo increíble y poderoso.

Todo lo que os rodea a ti y a tu pareja se volverá diferente, ya que ahora vivís bajo la gracia de Dios. Si los dos amantes pueden, profundamente, “permitir que el amor” baje literalmente a la tierra, entonces la encarnación de Dios aparece verdaderamente de una forma nueva. Su gracia se hace visible, los amantes comparten el mismo «uno», el mismo «yo», el mismo amor, y reciben la misma mente, los mismos pensamientos y la misma gracia en el ahora. El tiempo se detiene y aparece una nueva forma de ser, en el ahora, en la presencia.

Esto es lo que podemos sentir cuando dos seres están simplemente «enamorados». Podemos sentir que algo especial ocurre a su alrededor, podemos sentir la gracia expresándose a través de ellos.

En esta presencia especial, en este ahora especial, los dos seres alcanzan un nivel especial de consciencia, ya que están viviendo una experiencia de despertar. Un proceso de transformación que conduce a una mayor iluminación vive a través de los amantes.

Los chakras del corazón se abren y los demás los siguen. Esta «meseta» especial de gracia puede durar algunas semanas o meses, a veces algunos años. La mayoría de las veces, el ego de los amantes vuelve y adopta una nueva estrategia de supervivencia. ¡Entonces puede empezar el drama! El apego, los celos y la idea de que “nuestra” pareja nos pertenece son algunos ejemplos. El amor y la pasión pueden continuar o no. Todo depende de su capacidad para transformarse y para adaptar el proceso a sus propios ritmos personales.

Si es demasiado difícil, o si el proceso de transformación se detiene, al cabo de muchos años por ejemplo, el amor encontrará nuevas parejas compatibles con una nueva historia, más poderosa, más fuerte, con cosas nuevas que aprender.

El amor es como una respiración, igual que el juego de Shiva y Shakti. La idea es encontrar la manera de dejar que este fuego ardiente viva para siempre, ¿y por qué no? Cuanto más elijas una pareja con un ego fuerte, más drama tendrás; cuanto más elijas a alguien ya iluminado, más fácil y divertido será.

Desde el principio de la historia humana, así es como los seres humanos avanzan hacia la iluminación: enamorándose de sus parejas. La buena noticia es que está fácilmente al alcance de todos. Solo tenemos que rendirnos a todas las propuestas que Dios nos hace cada día…

Por supuesto, es muy fácil leer sobre ello; la única verdad será tu propia experiencia.

¿Estás preparado para el amor? ¿Estás preparado para la iluminación?

Cada uno de nosotros puede vivir esta increíble guerra entre el corazón y la mente, entre el amor y el ego.

Si Dios te ha traído hasta este texto, seguramente es porque este tema ya te ha tocado o te tocará… Es tan listo… ¡Veamos lo que ha preparado para ti, mi querido lector!

Kunzang, 23 de diciembre de 2015

“Enamorarse es la experiencia más increíble y más beneficiosa que puedes tener en tu vida. No olvides enamorarte antes de morir o, un día, te darás cuenta de que nunca has vivido.” Kunzang

“He creado el «enamorarse» para que puedas encontrarme, para que yo pueda encontrarte.” Brahmadev